jueves, 20 de noviembre de 2014

La Cultura del alambrito


El cañamito y el alambrito…

Image by Alicia Galdames C.      


Estamos sumergidos y es nuestra esa “cultura del cañamito y el alambrito”. Cada desperfecto que tenemos en casa o en la ciudad, o en el trabajo, o en cualquier emergencia, lo reparamos “provisoriamente” amarrándolo con un cañamito o un alambrito… provisorio y de emergencia, que se queda eternamente allí…hasta que se corta o se oxida, y volvemos  a ponerle otro nuevo cañamito o alambrito “provisorio”…

Hay algo genéticamente implantado en nuestra manera de ser (a lo mejor producto de esa extraña mezcla durante tres siglos de español e indígena…), que nos hace “improvisadores permanentes”, que vivimos de emergencia en emergencia, en la inestabilidad constante, en el desorden que se va ordenando de a poco, en la reconstrucción interminable que se va desconstruyendo…

¿Somos o vamos camino de ser?  Pasamos del sismo al maremoto, de la lluvia torrencial al desborde, del aluvión al derrame, del choque al volcamiento, del derrumbe al incendio, de los restos a los escombros… y nos paramos sacudiéndonos, diciendo medio sonrientes “¿qué cresta pasó?”…

Viéndolo en términos positivos: ¿no será la raza la mala…?





 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Serendipias


SERENDIPIA: Encontrar algo valioso sin buscarlo, gracias a la casualidad y la sagacidad. Facultad de hacer descubrimientos o hallazgos afortunados de un modo casual, inesperado o accidental. Tiene también el sentido de encontrar una cosa mientras se 136 busca otra. Esta palabra fue introducida en 1754 por el escritor inglés Horace Walpole, con el objeto de describir algunas de sus propias creaciones, basándose en un cuento de hadas titulado Los Tres Príncipes de Serendip. En la actualidad, se sabe que el azar (ver) llega a tener gran importancia en algunos procesos creativos, aunque se sabe también, de acuerdo a la fórmula que consagró Louis Pasteur, que en el campo de la observación la casualidad sólo favorece a los espíritus preparados. Royston Roberts distingue entre la auténtica serendipia, para referirse a descubrimientos accidentales de cosas no buscadas, y la seudoserendipia en donde la casualidad favorece el encuentro con algo, que de todas maneras se estaba buscando. 

La RAE no ha incluido aún la palabra 'Serendipia' en el diccionario. Aunque el término en sí sería equiparable a accidente o casualidad o "chiripazo "

Aquí una muestras de fotos "serendipithies" 



  
































lunes, 10 de noviembre de 2014

Perros de la calle

En alusión al nombre de la película de Tarantino "Perros de la calle" estas son imágenes de perros en distintas circunstancias que se encuentran por las calles